Te levantas varias veces por la noche con ganas de orinar, notas escozor al hacerlo y últimamente te cuesta vaciar por completo. Incluso has sentido dolor en la zona baja del abdomen o en los testículos. Entonces llega la pregunta que lleva a muchos hombres a buscar en Google: cómo saber si tengo prostatitis. Si esta duda ha llegado a ti, no estás solo. Es una de las consultas más frecuentes en urología masculina.
¿Cómo saber si la próstata está inflamada?
Los síntomas de la prostatitis pueden variar mucho de un hombre a otro, tanto en intensidad como en duración. Puede ser aguda, con síntomas intensos y claros, o crónica, con molestias más difusas que aparecen y desaparecen.
Estos son algunos de los síntomas que pueden indicar inflamación de la próstata:
- Dolor al orinar (disuria): una sensación de quemazón, picor o escozor.
- Orina frecuente, incluso por la noche, y con urgencia.
- Presión o molestia en la zona pélvica, justo entre el escroto y el ano (zona perineal).
- Dolor testicular o en la parte baja de la espalda.
- Sensación de vaciado incompleto de la vejiga.
- Eyaculación dolorosa o molestias tras el sexo.
- Disfunción eréctil o disminución del deseo sexual.
- En algunos casos, sangre en el semen o incluso fiebre (cuando hay infección aguda).
No todos los hombres tienen los mismos síntomas ni con la misma intensidad. Y es importante recordar que también existe la prostatitis inflamatoria asintomática, en la que la inflamación se detecta por otras razones, sin síntomas previos.
¿Cómo se detecta una prostatitis?
Si estos síntomas te suenan, lo recomendable es acudir al urólogo. El especialista no se limita a escuchar lo que sientes, sigue una serie de pasos para confirmar (o descartar) el diagnóstico.
Estas son algunas de las pruebas habituales:
- Examen digital rectal: permite palpar la glándula prostática y detectar si hay sensibilidad, inflamación o irregularidades.
- Análisis de orina: identifica glóbulos blancos o bacterias, señales de infección.
- Pruebas de sangre: pueden mostrar si hay inflamación o infección sistémica.
- Cultivo de orina o de semen: se utilizan para identificar si hay una infección bacteriana y qué tipo de bacteria es.
- Estudios por imagen como la ecografía transrectal, en casos persistentes, para ver el tamaño, forma y estado interno de la próstata.
- Evaluación psicológica o del nivel de estrés, especialmente en casos de prostatitis crónica no bacteriana o síndrome de dolor pélvico crónico, donde el componente emocional puede agravar los síntomas.
De acuerdo con las guías clínicas europeas más recientes, la mayoría de los casos diagnosticados como prostatitis no tienen origen bacteriano. De hecho, más del 90 % pertenecen a formas no infecciosas, como el síndrome de dolor pélvico crónico. Por eso, entender el contexto completo del paciente es tan importante como los análisis.
¿Qué puede confundirse con la prostatitis?
La prostatitis puede parecer muchas cosas… y muchas cosas pueden parecer prostatitis.
Entre los diagnósticos que más frecuentemente se confunden están:
- Cistitis masculina: infección del tracto urinario inferior, también causa ardor y frecuencia urinaria.
- Síndrome de dolor pélvico crónico: cuando hay molestias persistentes sin evidencia de infección o inflamación.
- Hiperplasia benigna de próstata (HBP): crecimiento natural de la próstata con la edad, que también afecta al flujo urinario.
- Uretritis: se trata de una irritación en la uretra que suele estar provocada por alguna infección de transmisión sexual, como la clamidia o la gonorrea.
Por eso es tan importante no autodiagnosticarse. Solo una evaluación médica completa puede aclarar el origen real de los síntomas.
¿Qué hacer para eliminar la prostatitis?
La respuesta depende del tipo de prostatitis que tengas.
- Prostatitis bacteriana aguda: requiere antibióticos, reposo y seguimiento.
- Prostatitis bacteriana crónica: también se trata con antibióticos, pero durante más tiempo, a veces en combinación con antiinflamatorios o alfa-bloqueantes.
- Prostatitis crónica no bacteriana o síndrome de dolor pélvico crónico: el enfoque es más amplio. Incluye:
- Control del estrés y de la tensión muscular.
- Tratamiento del dolor.
- Cambios de hábitos (posturales, sexuales, alimentarios).
- En algunos casos, terapia psicológica de apoyo.
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Saber si tienes prostatitis empieza por escuchar tu cuerpo. Si notas molestias al orinar, dolor pélvico o cambios sexuales, no lo ignores. La inflamación prostática es tratable, pero cuanto antes se detecte, mejor. Ahora que conoces cómo saber si tienes prostatitis, es momento de cuidar tu salud con información y acción.
Bibliografía
- EAU Guidelines on Urological Infections. European Association of Urology. 2025. [cited 2026 Feb 12].
- Guía de asistencia práctica: Infecciones del tracto urinario inferior. Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO). 2021. [cited 2026 Feb 12].
- Brenes FJ, Medina VJ, Alonso MJ. Uso del extracto de arándano y probióticos en ITUs. Grupo de trabajo SEMERGEN. PlusQuam Pharma – 2022.. [cited 2026 Feb 12].

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